CONTROL DE HUMEDAD, TEMPERATURA Y pH
Artículo
El equilibrio invisible mantiene viva la colonia; descuidarlo es invitarlas a la huida.
Estabilidad ambiental, prosperidad biológica.
Los parámetros físico-químicos del lombricario deben mantenerse dentro de rangos óptimos para evitar estrés, enfermedades y mortalidad.
Humedad (rango óptimo: 70-85%): - Prueba manual: apretar un puñado de sustrato; deben escurrir 1-2 gotas de agua. Si no escurre, está seco; si chorrea, está encharcado. - Ajuste: pulverizar agua sin cloro (reposada 24h) en caso de sequedad; añadir material seco (cartón, fibra de coco) en caso de exceso. - Consecuencias del exceso: asfixia, proliferación de ácaros, pudriciones, lixiviado excesivo.
Temperatura (rango óptimo: 18-25 °C): - Límites críticos: < 10 °C (enlentecimiento), > 30 °C (estrés, deshidratación, muerte). Por encima de 35 °C letal en pocas horas. - Protección contra calor: ubicar el lombricario a la sombra, cubrir con telas húmedas, ventilar, usar mulch de paja. - Protección contra frío: aislar con paja, plástico burbuja, enterrar parcialmente el contenedor en climas fríos.
pH (rango óptimo: 6,5 - 7,5): - Medición: tiras reactivas (rango 5-8) o medidor digital de suelo. - pH ácido (<6,0): síntomas – lombrices inquietas, tratan de escapar. Corrección – añadir cáscara de huevo molida, dolomita (5-10 g/kg de sustrato), o ceniza de madera (con cuidado). - pH alcalino (>8,0): menos frecuente en lombricultura. Corrección – añadir turba rubia, fibra de coco, o restos de café.
Monitoreo recomendado: - Medir temperatura y humedad diariamente durante las primeras 2 semanas. - Registrar pH semanalmente. - Realizar prueba de olor y textura cada vez que se alimente.