CONSTRUCCIÓN DEL LOMBRICARIO
Artículo
Un buen hábitat es el primer contrato de confianza con las lombrices.Un lombricario bien diseñado garantiza condiciones óptimas de humedad, aireación y temperatura, maximizando la actividad de *Eisenia fetida* y la calidad del humus.
Diseñar para la vida.
Pasos para la construcción:
Selección del contenedor: dimensiones mínimas 60 cm de largo x 40 cm de ancho x 30 cm de alto para iniciar. Material: madera (mejor aislante térmico) o plástico opaco (evita luz).
Perforación para drenaje: orificios de 5 mm en la base, separados 10 cm entre sí. Colocar una bandeja recolectora debajo para capturar lixiviado.
Ventilación: perforaciones laterales altas (a 5 cm del borde superior) cubiertas con malla anti-insectos (0,5 mm). Proporción: 4-6 orificios de 1 cm por cada 30 cm de pared.
Capa de drenaje (opcional pero recomendada): grava volcánica o tezontle (2-3 cm de espesor) sobre la base perforada, cubierta con una malla plástica para evitar que el sustrato tape los orificios.
Preparación del lecho inicial: humedecer el material de cama (cartón, fibra de coco, paja) hasta alcanzar una humedad del 70-80% (al apretar un puñado deben escurrir 1-2 gotas).
Introducción de las lombrices: extender las lombrices sobre la superficie y dejar que se entierren naturalmente (no enterrarlas). Densidad inicial recomendada: 0,5-1 kg de lombrices por m² de superficie.
Buenas prácticas de construcción: - Evitar maderas tratadas con pentaclorofenol o creosota (tóxicas). - Pintar el exterior de blanco si el lombricario estará al sol (refleja calor). - Mantener el lombricario elevado 20-30 cm del suelo para evitar hormigas y facilitar drenaje.